De la automatización industrial a integrar la robótica en la construcción navarra del futuro

Bosco Hernández   /  Fuente:  navarracapital.es
26/04/2026


De izda. a dcha.: Marta Silvero, Jorge Rodríguez-Guerra, Eva Perujuániz y Miguel Ángel Zaratiegui. (Fotos: Sergio Martín)

La robótica se perfila como uno de los ejes fundamentales de la construcción del futuro en Navarra. Esa fue la piedra angular sobre la que versó la primera sesión de Tech Talks BAI, un nuevo ciclo de conferencias de carácter técnico para abrir un espacio de encuentro entre formación profesional, industria, empresa, innovación y realidad constructiva. Esta iniciativa, impulsada por el Building & Architecture Institute (BAI), nace con una vocación orientada a acercar al público conocimientos, procesos y experiencias vinculados a la transformación tecnológica del sector de la construcción.

La primera jornada tuvo lugar recientemente en la sede del Polo IRIS, ubicada en el edificio El Sario de la UPNA, y llevó por título ‘Robots y personas. Construyendo la obra del futuro’. Eva Perujuániz, directora general de Universidad en el Departamento de Universidad, Innovación y Transformación Digital del Gobierno de Navarra, fue la encargada de inaugurar el foro. «En este ciclo vamos a reflexionar sobre la nueva realidad constructiva a la que nos enfrentamos. En estas conferencias, que cuentan con una programación mensual, se tratarán temáticas concretas y especializadas. Queremos que este formato tenga una vocación práctica y orientada a acercar las principales novedades sobre materiales, formas de construcción y aplicación tecnológica al ámbito profesional», resaltó.

La directora general de Universidad dibujó a continuación los tres pilares sobre los que se articula el BAI: formación, I+D+i y transferencia a las empresas. «Nuestro objetivo es aprender mediante la práctica y la investigación. Nos podemos permitir romper las barreras entre formación y aplicación en el mercado para crear un circuito cerrado donde las relaciones vayan en todas direcciones», subrayó. Marta Silvero, directora Ejecutiva del BAI, recogió el guante de Perujuániz para destacar que todavía queda trabajo por hacer, sobre todo en materia de regulación y normativa. «También debemos conocer las necesidades concretas de las constructoras, estudios de arquitectura y personal de producción para encontrar proyectos piloto donde testar esta tecnología puntera. El BAI es el lugar donde este tipo de iniciativas se pueden desarrollar», defendió.

PROTOTIPOS ROBÓTICOS

Tech Talks BAI se enmarca dentro del programa Lidera y está financiado por el Servicio Navarro de Empleo-Nafar Lansare. En este sentido, el punto central de la jornada corrió a cargo de Jorge Rodríguez-Guerra, director de la Unidad de Robótica Móvil y Colaborativa del Grupo Aldakin y doctor en Ingeniería Industrial por la Universidad de Deusto, que condujo una sesión técnica dedicada a la relación entre robótica avanzada, Inteligencia Artificial (IA), automatización y trabajo humano en los nuevos procesos constructivos.

Así, comenzó su intervención con una descripción detallada del panorama que atraviesa el sector de la construcción a nivel mundial en los últimos tiempos. En concreto, señaló cuatro amenazas: la falta de personal, el riesgo alto de accidentes, la dificultad a la hora de supervisar los trabajos, y los retrasos o sobrecostes. Acto seguido, desgranó el proyecto RoboCons, financiado por la Unión Europea y que cuenta con la participación de Aldakin. Una iniciativa que consiste en crear un «ecosistema de construcción adaptativo» entre robots y humanos y donde la robótica avanzada, la IA, los gemelos digitales, la realidad extendida y la automatización trabajen codo con codo con los profesionales de la construcción para ofrecer procesos más seguros, eficientes y sostenibles.

«Pensamos en un futuro en el que la robótica pueda jugar un papel central para minimizar los efectos de las cuatro amenazas mencionadas. El proyecto RoboCons como tal comenzó en enero de 2026, pero en Aldakin llevamos tiempo pensando en cómo introducir soluciones innovadoras en el sector de la construcción», indicó Rodríguez-Guerra.

Uno de los prototipos es un exoesqueleto que podría ayudar a los operarios a levantar objetos pesados.

Bajo la tesis de que la robotización puede ser un gran aliado para las empresas, presentó cinco prototipos en los que el proyecto RoboCons está trabajando. El primero de ellos se llama Autonomous Mobile Operator, un robot autónomo de cuatro ruedas capaz de atornillar, taladrar o pintar gracias a la tecnología 3D y a la colaboración con operarios: «Es preciso y reduce errores y esfuerzos humanos a la hora de realizar tareas pesadas y repetitivas».

El segundo, AR Companion System, es un asistente espacial que proyecta trazados, instrucciones, trayectorias y alertas de seguridad sobre el entorno gracias a la realidad aumentada (AR). «Esta herramienta permite tener una visualización más completa de forma sencilla. Creemos que las gafas de AR desarrolladas por Google o META pueden tener una aplicación en una obra», señaló para mostrar un ejemplo a continuación: «Imaginemos que un operario debe comprobar la ubicación exacta de paredes, tabiques o tuberías. Las gafas podrían realizar una proyección de los planos del arquitecto sobre la realidad que está viendo el operario para detectar irregularidades». De esta manera, se podrían reducir errores de montaje y facilitar la verificación de los trabajos in situ.

El tercer prototipo consiste en un exoesqueleto, similar a una mochila, que aporta al operario «fuerza extra» para realizar una tarea pesada. «Los Enhanced Exoskeletons no dan superpoderes, pero sí podrían llegar a cargar con el 50 % del peso de un objeto. De esta manera, se reducen la fatiga y el riesgo de lesiones musculoesqueléticas, y la productividad aumenta», incidió para recalcar además que la robótica también pone a la persona en el centro.

Posteriormente, Rodríguez-Guerra presentó el 3D Printing & Additive Manufacturing Smart Assistant, un asistente capaz de fabricar elementos a medida. «En los últimos años, ya hemos visto a brazos robóticos construyendo paredes. Y, aunque el resultado no es perfecto, se trata de una tecnología prometedora», defendió. Al mismo tiempo, este tipo de maquinaria podría emplear materiales reciclados gracias a la fabricación aditiva, por lo que las empresas podrían reducir sus desperdicios.

Finalmente, el Autonomous Mobile Supervisor es un robot móvil que dispone de sensores biométricos para monitorizar diferentes aspectos. «Sería capaz de recorrer la obra durante la noche con una cámara instalada para tomar imágenes y dibujar mapas en 3D con el fin de llevar a cabo un seguimiento de los avances que se han realizado durante el día», ejemplificó.

Silvero subrayó que el BAI cuenta con la estructura necesaria para apoyar al sector de la construcción navarro en este reto.

A continuación, Rodríguez-Guerra abrió un debate para que el público participara. Y hasta siete de los cuarenta asistentes a la jornada entablaron una conversación con el ponente sobre distintos temas como la regulación de los robots en España, ética y la seguridad de su uso o el punto actual en el que se encuentran estos prototipos. Respecto a este último asunto, Rodríguez-Guerra afirmó que todavía se encuentran en una fase muy inicial, pero apostilló que el objetivo es probar su uso sobre el terreno a partir de 2027. «La robótica en la construcción ya no es ciencia ficción, sino una realidad que puede solucionar muchos problemas. No estamos tan lejos de un aterrizaje físico», sentenció.

A este respecto, el ponente enumeró una serie de robots que ya están operativos a nivel mundial. Por ejemplo, el fabricante de ascensores Schindler ha empezado a utilizar una maquinaria que coloca raíles en el hueco de los ascensores de manera automática. «El coste es alto, pero rápidamente amortizable. Sobre todo porque puede trabajar veinticuatro horas al día, los siete días de la semana», reveló. Otros ya operativos son las plataformas móviles para transportar material dentro de una obra o los robots capaces de pintar naves industriales.

De cara al futuro, el objetivo del BAI es generar valor en toda la cadena de producción, desde los operarios a los profesionales de la arquitectura. «En el BAI disponemos de una amplia experiencia en el sector industrial de Navarra, que se puede trasladar a todos sus eslabones. Además, nuestra región es puntera a la hora de invertir en I+D+i», remató Silvero.


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