La futura sede de BAI empieza a mostrar su estructura híbrida

01/07/2026


Las obras de la futura sede de BAI avanzan de forma notable en Pamplona y entran en una fase especialmente significativa para la lectura arquitectónica del edificio: la incorporación de la estructura de madera en el interior. Este nuevo avance permite empezar a comprender con mayor claridad la lógica constructiva del proyecto, concebido a partir del diálogo entre tres sistemas estructurales distintos. La intervención trabaja sobre una preexistencia industrial y la transforma mediante una estrategia que combina refuerzo, ampliación y actualización espacial.

El edificio pone en relación el hormigón armado de los pilares y vigas existentes, la estructura metálica vinculada al refuerzo de tirantes y cerchas preexistentes, y la madera de las nuevas estructuras interiores y ampliaciones. Tres materiales y tres formas de trabajar la estructura que se encuentran en un mismo proyecto para dar respuesta a las necesidades del futuro centro.

La aparición de la madera marca un momento clave en la obra. Su presencia introduce una nueva escala material en el interior y permite visualizar cómo el edificio empieza a pasar de la fase de consolidación estructural a una etapa más próxima a su futura actividad. La sede de BAI no será únicamente un contenedor de programas formativos, tecnológicos e investigadores. Su propia construcción expresa muchas de las preguntas que el instituto sitúa en el centro de su trabajo: cómo intervenir sobre lo existente, cómo integrar sistemas constructivos diversos y cómo proyectar espacios preparados para nuevas formas de aprendizaje, experimentación y transferencia.

La convivencia entre hormigón, acero y madera ofrece una lectura precisa del carácter del edificio. El hormigón armado mantiene la memoria estructural de las naves y asegura la continuidad de la preexistencia. El acero refuerza y estabiliza los elementos existentes, permitiendo adaptar la estructura a los nuevos requerimientos del proyecto. La madera introduce nuevas soluciones espaciales y constructivas, vinculadas a las ampliaciones y a la configuración interior del futuro centro.

Este entendimiento entre sistemas convierte la obra en un ejemplo especialmente coherente con la misión de BAI. La futura sede está llamada a ser un espacio de referencia para la industrialización, la robotización y la innovación aplicada a la construcción. Por ello, el propio proceso constructivo adquiere un valor pedagógico y demostrativo. A medida que avanza la obra, el edificio empieza a mostrar su condición de infraestructura abierta al conocimiento, al ensayo y a la colaboración entre agentes del sector. La incorporación de la madera permite imaginar con mayor claridad los espacios que acogerán la actividad formativa, investigadora y tecnológica de BAI, así como su papel en la transformación de la construcción desde Navarra.

La futura sede no se limita a rehabilitar una estructura existente. Propone una nueva lectura de esa preexistencia y la pone en relación con sistemas capaces de ampliar sus posibilidades. En esa operación se reconoce una de las claves del proyecto: construir futuro a partir de lo existente, incorporando nuevas capas materiales, técnicas y programáticas. Con este avance, la sede de BAI comienza a revelar su identidad arquitectónica. Un edificio donde hormigón, acero y madera trabajan de forma coordinada para dar lugar a un espacio preparado para pensar, formar e impulsar la construcción del futuro.


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